viernes, 26 de julio de 2013

Desaprender para Reaprender

El otro día escuchaba a un periodista por televisión, expresando que "España se ha convertido en un país, con muy baja autoestima, debido, a la alta tasa de desempleo, la corrupción política, la crisis social y de valores", así lo comentaba.

Escuchar esas palabras, me dio que pensar, y, cuanto más reflexionar. 

Es cierto, que podamos estar algo tristes, desmotivados, confundidos, asustados, ¡y es natural!, todo lo conocido hasta ahora se va viniendo abajo, cae por su propio peso, la vida que conocíamos hasta hace unos años, parece que ya no está, toca desapegarse de lo viejo, de lo que ya no nos es útil, renovarnos, reinventarnos, salir de la comodidad y transitar nuevos mundos.

Todo esto suena muy bien, ¿verdad? ¡a quién no le gusta unos zapatos nuevos! 

Lo cierto, es que no es tan fácil, uno quiere, y le pone ganas, pero el CAMBIO, la transformación, no es de hoy para mañana. 

Se trata de procesos, un proceso en el que es fundamental la PACIENCIA, ahora más que nunca, necesitamos hacernos amigos de la paciencia, ella nos trae sosiego y compasión para con uno mismo y los demás. 

Este proceso en el que estamos inmersos, en el que no sabemos muy bien cuanto va a durar, hacia donde nos lleva o cuales van a ser sus resultados, se hace primordial, familiarizarnos con la INCERTIDUMBRE, aprender a Vivir en la incertidumbre, soltando el control, reconociendo y afrontando los miedos, para seguir avanzando, paso a paso.

Avanzando por un Camino nuevo, donde va apareciendo lo que necesitamos, no lo que queremos o se nos antoja, pero si lo que necesitamos, CONFIAR en la Vida y en uno mismo, cuando necesario resulta. 

Es vital, vaciarnos de teorías y entregarnos a la práctica, a la experiencia...

Los hábitos, no se cambian de hoy para mañana, la perfección no existe y hemos de contar con ello. 

Es absurdo exigirnos o enfadarnos con nosotros mismos, porque no nos salga, como "creemos" que ha de salir. 

PERSEVERAR, seguir practicando, dejando de culparnos... Esa vocecita que parlotea en nuestra cabeza criticándonos, juzgándonos, exigiéndonos, ridiculizándonos, maltratándonos, todas esas frases no son ciertas. 

Lo cierto, es que estamos haciendo lo mejor que sabemos, dando lo mejor de nosotros, a pesar de las dificultades, a pesar de lo duro que a veces pueda ser el Camino, seguimos ahí, adelante, comprometidos.

No quiero cerrar este post, sin mencionar la SUAVIDAD, llevemos a la práctica la suavidad, teniendo un diálogo interno amable, tratándonos con DULZURA, estamos dando lo mejor de nosotros, no tiene sentido castigarnos, solo ser amorosos, dándonos ánimos, felicitarnos, por tanta VALENTÍA y ENTREGA.