martes, 16 de enero de 2018

En la quietud reside la fortaleza

Querida voz asustadiza, que parloteas incesantemente en mi cabeza:

Quiero que sepas que ando muy enfadada contigo, cansada de tus disfraces, juegos y artimañas.

¡Ya no puedo más! Estoy saturada, me sobrepasas. Unas veces me das pena, y otras, rabia.

Necesito que ésto acabe ya, por eso he decidido escribirte estas líneas, letras que salen desde la sinceridad del corazón.

Ya no quiero más esta relación. Una relación basada en el miedo, donde me taladras el cerebro con un sin fin de inseguridades y miedos ficticios, que se alejan totalmente de la realidad.

¡Hasta aquí hemos llegado! Estoy cansada de luchar contra ti, de sentirme culpable, de sentirme menos.

Ahora te acepto y te pongo límites, simplemente, para poder ser quien soy, pues no busco ser más que nadie, ni mejor que nadie... Escúchalo bien, sólo quiero Ser, brillar con luz propia, sin que me limite el que dirán, los juicios ajenos o propios.

He decidido poner fin a esta relación y quiero agradecerte, la compañía en estos años, pues en el fondo, he comprendido que lo que querías, es que sobreviviera. Ahora me tengo a mi misma y quiero Vivir con sencillez y humildad.

Quizás todo esto te coja por sorpresa, quizás nunca imaginaste que daría este paso, hoy me siento segura, ya no quiero seguir desperdiciando la vida, quiero disfrutar cada día, sentirme Viva. Sí, da igual cuánto tiempo me quede, da igual las arrugas que ya empiezan a ser visibles en mi rostro. Lo cierto es que quiero respirar, entregarme y experimentar.

Hoy me despido de ti, te digo adiós, seguirás rondándome, lo se, pero ya no mandarás en mi vida, ya no te cederé mi poder, ya no me harás sentir pequeña, me aburrí de hacerme la tonta, de anularme constantemente. Ahora creo en mi, en mi potencial.

He decidido renacer, renacer al "yo si valgo", al "yo si puedo", al "yo existo para mi".

Un nuevo mundo comienza y ya estoy preparada para transitarlo.

Me abro con gratitud a lo nuevo, a lo próspero, a lo que ya ES.



En la quietud y en la confianza reside la fortaleza.